Justo de aquí a un mes, el 20 de diciembre, va a hacer dos años que mi vida cambio completamente, ese día fuimos a una casa de acogida de Terrasa donde habíamos hablado de con una chica para ir a ver a un cachorro de bodeguero ya que para esas navidades mi pareja y yo íbamos a coger UN PERROOOOOO!!!!!!!
Ahora dicho así parece una tontería pero para toda la gente que me conocía era como una broma de mal gusto, como iba a coger yo un perro cuando me daban no se si más miedo o más asco. Pero la verdad, mi pareja siempre había querido tener un perrito y yo, después de pasar unos días conviviendo con el perro de unos amigos vi que podría sobrevivir
Total que al final con la boca más pequeña que grande le dije a mi pareja de buscar un cachorro, eso fue un lunes y el viernes estábamos camino de la casa antes mencionada. Al llegar la verdad se me notaba incomodo, no estaba del todo seguro de lo que hacía, había 2 cachorros (el bodeguero que íbamos a ver y uno marrón muy juguetón que me daba respeto/miedo) y un perro mayor que cuando se acercaba, aunque intentaba hacer que me gustaba, notaba como mi cuerpo se "tensionaba"...
Al final no cogimos al cachorro que habíamos ido a ver, sino al otro, un perro de una raza llamada podenco andaluz (que ni conocía) que era muy juguetón y mi pareja se enamoró de el. De eso va a hacer 2 años...
Mi vida cambió por completo, de la noche a la mañana descubrí algo que no solo no creía posible, sino que anteriormente me reía de aquellos que decían experimentarlo, un amor incondicional por los perros.
Mi vida empezó a girar en torno a él (mis amigos de instagram dan buena fe de ello), por cierto no he dicho que se llama BRUC, ya nunca nada fue igual, ni las tardes de sofá y futbol, ni los momentos en los que estás enfadado, triste, que te sientes solo.... desde entonces pase lo que pase siempre está ahí para hacerte sentir un poquito mejor. Aunque te haga enfadar y ponga esa cara de pena tan carcterísitca en todos los perros, sabes que algo es seguro, és su amor incondicional hacia ti.
Hasta tal punto cambió mi vida, que ese mismo verano pensamos que él en casa estaría muy solo y decidimos "darle una hermanita" y cogimos otro cachorro... un Border Collie de unos colores no demasiado comunes. Os presento al cuarto miembro de mi familia, LIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario